Y
Y me dijo: bésame.
Y la besé.
Y me dijo: cómprame un piso.
Y pedí un crédito.
Y me dijo: ámame.
Y la amé.
Y me dijo: Regálame flores.
Y le planté un campo.
Y me dijo: siéntate, tengo que hablar contigo.
Y me senté.
Y me dijo: ya no te quiero.
Y le pregunté por qué.
Y me dijo: por eso, porque me haces caso.
Y se quedó con todo.
Eugenio Barragán
Marzo 16, 2009 a 5:33 pm
Es que hay que tener cuidado con lo que se desea!